jueves, 22 de septiembre de 2011

EL TRIUNFO DE LA BESTIA

   De nada han servido las innumerables peticiones de clemencia y solicitudes formales de conmutar la pena de muerte de un ciudadano de los EE.UU.,  por la cadena perpetua.  No ha bastado el conocimiento de las evidentes irregularidades que se han ido demostrando en su procesamiento.  La bestia se cobra otra pieza y nos retrotrae a oscuras épocas de ignorancia donde el hombre aún estaba por civilizar. 
   La bestia que el ser humano oculta con diferentes nombres y multitud de credos,  el ojo por ojo,  la sangre por la sangre,  habitando aún en distintos lugares,  algunos de ellos pretendidamente desarrollados y modernos.  Una vez más el hombre defrauda al hombre;  la naturaleza,  que es sabia,  nos puso fecha de caducidad demostrando su falta de confianza en la especie.  Nuestra corbata no consigue engañarla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario