domingo, 9 de octubre de 2011

COSAS DE FILÁNTROPOS

   Como George Soros,  el especulador húngaro que puso de rodillas,  según se relata en su biografía,  al orgulloso Banco de Inglaterra,  apostando por la depreciación de la libra en 1992,   multimillonario y una de las personas más influyentes del mundo,  he decidido dedicarme a la filantropía. 
   Yo no he sido nunca un especulador y no por falta de ganas,  pero él sí,  e hizo de esta mal vista actividad su modus vivendi;  lo que sucede es que a los que triunfan y se forran a base de la desgracia de los demás,  no se les conoce como especuladores,  sino como financieros.  Pero ahora que seremos colegas,  por lo de la filantropía,  vamos a llevarnos bien.
   Él apoya económicamente canditaturas presidenciales que le interesen y consigue influir así en el gobierno de los EE.UU,  donde se ha nacionalizado;  yo seguramente apoye al PP en Andalucía,  mal que me pese,  que bien que me pesa,  y pondré a Arenas a gobernar aquí;  esto sí que lo llevo mal.  Lo que sucede es que quiero influir,  como él,  en que los que lo han hecho tan mal se enteren de que quienes alguna vez les pusimos ahí,  lo sabemos.
   Él dona enormes cantidades a fundaciones,   supongo que para que puedan comer quienes han quedado sin empleo y sin casa por sus acciones y las de otros como él;  yo haré otro tanto,  aunque naturalmente en proporción a mis posibilidades,  así que incrementaré mi ayuda económica al rumano del semáforo que me deja el cristal enjabonado mientras los de atrás me pitan,  porque los filántropos también estamos mal vistos.
   Algunos medios lo llegaron a considerar un moderno Robin Hodd,  la prensa es dura con nosotros,  al afirmar que roba,  querrán decir que especula,  a los ricos para repartir los beneficios a los países del Este,  aunque sus defensores a sueldo aseguran que lo hace para que llegue a éstos la democracia.
   Bueno,  yo no dudo de que estos países ya tienen el preciado sistema,  así que lo que consigo escaquearle al fisco,  me lo gasto en gambas.  La filantropía no tiene porqué estar reñida con el buen gusto.

2 comentarios:

  1. Amigo, con cada entrada estás más fino. ¡Tienes una ironía extraordinaria! Este blog lleva camino de convertirse en un gran espectáculo!!! Animo, y sigue dando caña a este mundo que tanto se la merece !!!

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  2. Pobre de mí...

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