viernes, 21 de octubre de 2011

EVOLUCIÓN

   Los expertos señalan el año 1.700 a.C. como fecha en que los Fenicios comenzaron a manejar el alfabeto,  que posteriormente los griegos perfilarían.  Estos últimos,  que ya eran de letras,  estaban entonces  muy lejos de pensar que muchos años después no les saldrían las cuentas y complicarían las de los demás. 
   Pero volviendo atrás,  unos y otros cumplieron con quienes hemos venido haciendonos sitio después,  dejando rastros de su cultura,  junto a restos de su presencia.  Ya digo,  el alfabeto fué una de las  principales herencias fenicias,  de las que en la trimilenaria Cádiz tenemos numerosos vestigios,   aunque pueda parecernos extraño en un país donde el analfabetismo ocupaba hasta no hace mucho un lugar destacado en el ranking de lacras patrio.
   Gracias a los fenicios,  afirman,  se puso en circulación la más conocida de las letras,  la de cambio,  que nos comenzó a facilitar el comprar cosas,  después de firmar un montón de ellas.  Así, el librador giraba al  librado,  llamado así con coña porque era todo menos eso,  una serie de documentos que éste aceptaba pagar en lugar y plazo determinado;  caso de no hacerlo,  tenía lugar el llamado protesto,  por el que se daba fé de que el pobre librado,  aquí vemos que no lo era tanto,  había dejado de cumplir con su compromiso.  Cosas del alfabeto.
   Los tiempos cambian y las sociedades evolucionan y así vemos como ya quedan menos analfabetos,  aunque también las letras se pagan cada vez menos.
   Con los años,  hasta es posible que los estados se gobiernen desde la modernidad y las instituciones de siglos pasados y pretéritos presentes vayan dejando paso a la evolución natural.  Algunas no tienen futuro y es momento de ir planteando planes progresivos de descontinuación,  con respeto,  con reconocimiento,  con merecida consideración hacia las personas que las representan actualmente. 
   No debe asustarnos mirar hacia delante,  todos estamos sujetos a cambios;  sin ir más lejos,  los españoles de hoy seremos los últimos en jubilarnos sin usar babero.
  
  
  

2 comentarios:

  1. Una entrada extraordinaria. Nadie podría haberlo dicho mejor!!! Cuanta razón tienes !!!

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  2. Las cárceles están llenas de gente con razón (y de algunos que les apoyan). Un abrazo.

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