domingo, 9 de octubre de 2011

GRAZALEMA

   La bonita población gaditana rememora estos días las andanzas de Jose María  " El Tempranillo ",  bandolero que con quince años hubo de esconderse en la serranía tras matar a un hombre en duelo a navaja.  La acción se sitúa en 1832,  cuando el lamentable Fernando VII mandó un fuerte destacamento de migueletes en su busca y captura.
   De el Tempranillo se han escrito muchas cosas,  algunas de ellas carentes de sentido,  pero sí se conoce bastante de las andanzas de este salteador de caminos que no llegó a conocer los treinta años.     Se casó con una joven de Torre Alháquime,  de nombre María Jerónima,  que falleció en el parto de su hija y llegó a formar parte de la banda de los siete niños de Écija,  aunque en poco tiempo decidió formar la suya propia,  destacando tanto por su fiereza en los numerosos enfrentamientos como por la galantería que mostraba en el trato con las damas asaltadas.
   La recreación de estas acciones tiene lugar ante los ojos de turistas,  nacionales y extranjeros,  que contemplan escenas de gran realismo,  interpretadas por actores locales con la complicidad de toda una población,  que sabe situarse en la época.
   Es un motivo más para ir a Grazalema,  un lugar acogedor,  lleno de encanto.
 

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