jueves, 22 de marzo de 2012

LA ITALIA RIDÍCULA

   Tras pasar ventiún meses encarcelado en Italia,  en centros de Roma y Nápoles,  el español Óscar Sánchez ha sido liberado al comprobarse su total inocencia.  La ridícula justicia italiana ha mantenido al español entre rejas,  confundiéndolo con un mafioso local,  sin querer reparar en la evidencia del error.
   Un país en el que la mafia viste togas,  cuando no sotanas,  donde la ineficaz policía trata de don a los líderes de la camorra,  ha creído ver en el humilde lavacoches a un peligroso criminal.
   Las diplomacia española se ha cubierto de gloria en este episodio mientras un país acostumbrado a hacer el ridículo en cuanto emprende distraía a su justicia en un equívoco evidente,  quizás como excusa para mirar hacia otro lado,  por no salirse de lo habitual.

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