miércoles, 4 de abril de 2012

ESPACIO PARA LA POESÍA - ABRIL


QUEVEDO Y BORGES

   Tan lejanos en el tiempo,  las biografías de ambos se hacen innecesarias por conocidas.  Pretendo resaltar un vínculo entre sus obras,  conformado por la cita poética de Jorge Luis Borges al poema de Francisco de Quevedo dedicado a don Pedro Girón,  Duque de Osuna.

Quevedo

Faltar pudo su patria al grande Osuna,
pero no a su defensa sus hazañas;
diéronle muerte y cárcel las Españas,
de quien él hizo esclava la fortuna.

Lloraron sus envidias una a una
con las propias naciones las entrañas;
su tumba son de Flandes las campañas,
y su epitafio la sangrienta luna.

En sus exequias encendió el Vesubio,
Parténope y Trinacria al Mongibelo;
el llanto militar creció en diluvio.

Diole el mejor lugar Marte en su cielo;
la Mosa, el Rhin, el Tajo y el Danubio
murmuran con dolor su desconsuelo.

Borges

Caminas por el campo de Castilla
y casi no lo ves.  Un intrincado
versículo de Juan es tu cuidado
y apenas reparaste en la amarilla

puesta del sol.  La vaga luz delira
y en el confín del Este se dilata
esa luna de escarnio y de escarlata
que es acaso el espejo de la Ira.

Alzas los ojos y la miras.  Una
memoria de algo que fué tuyo empieza
y se apaga.  La pálida cabeza

bajas y sigues caminando triste,
sin recordar el verso que escribiste:
y su epitafio la sangrienta luna.

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