martes, 1 de mayo de 2012

PRIMERO DE MAYO



   La festividad de hoy lleva a demasiadas consideraciones en estos momentos.   He oído  discursos mitineros de los sindicalistas a un grupo que se me antoja pequeño,  teniendo en cuenta que en buena medida ha sido nutrido por personas traídas de localidades cercanas en autobuses.  Los gaditanos, con más del treinta por ciento de la población en paro,  tienen hoy otras cosas que hacer.
   El barco hace aguas y quienes lo gobiernan tienen claro que darán prioridad a la primera clase,  pero nadie parece verlo.
   Cuando las medidas para mantenerlo a flote hayan dado sus frutos,  aún navegaremos,  aunque muy escorados.  Pero la marinería habrá perecido ahogada.
   El objetivo de la nación es,  lo decía la constitución del doce,  el bienestar de la población,  pero se antepone la flotabilidad del barco.  Este primero de Mayo era el más indicado para decirlo así en voz alta,  para gritarlo,  para pintarlo;  pero ha sido uno más.   Qué oportunidad perdida.
   Hoy tenemos lo que merecemos y lo que es aún peor,  vamos a tener lo que no merecemos o,  dicho de otra forma,  lo poco que nos dejen de lo que teníamos.   Para tener futuro habrá que pagar las deudas de otros y para eso tendremos que empeñar nuestro presente.  Eso es lo que hay. 
   Hoy,  quedándonos en casa,  hemos dado la conformidad al saqueo.

4 comentarios:

  1. Con cinco millones y pico de parados (entre los que me incluyo), resulta como mínimo irónico lo de "El día del trabajador".
    También es reseñable lo que escuché: que no había juventud en las manifestaciones. Los sindicatos se ganan a pulso su futuro tan poco prometedor. Por lo menos es mi opinión.

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  2. Ciertamente los sindicatos no son ejemplarizantes en sus funciones. Pero la juventud debe tomar conciencia de que se juega su futuro y, con ellos o por su cuenta, hacerse oir.

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  3. Muy interesante tu blog, pasaré más por aquí.

    Saludos

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