jueves, 31 de mayo de 2012

TRES, ERAN TRES...


   ...Las hijas de Elena;   tres,  eran tres y ninguna era buena.  El poeta no pensaba en el trío económico que nos lleva a mal traer o,  quien sabe,  nos trae a mal llevar.   Montoro,  De Guindos y Rajoy,  el boss, a quienes el presidente del Banco Central Europeo acaba de llamar torpes por su proceder en el caso Bankia.
   No se ha parado en calificar de mala la actuación y añade que lo han hecho de la peor manera posible.  Como para ponerles las orejas de burro de antaño,  cara a la pared,  junto a la pizarra.
   No les ha dicho tontos por un exceso de pudor o,  quizás,  porque en el fondo los tontos son los accionistas de la entidad que están perdiendo un montón de dinero por tan deficiente actuación y,  entre ellos,  muchos a quienes les colaron el timo de las preferentes.
   Una vez más se demuestra que escupir al cielo es de tener pocas luces y me refiero a la conocida afirmación del actual presidente de que para presidir el gobierno de España sería conveniente un nivel mínimo de competencia,  naturalmente pensando en su antecesor,  que tampoco destacaba por alumbrar mucho.  Todo cae,  nada se transforma,  símplemente vemos que no había planes sino improvisación y estamos en horas de lamentar que no hay más cera que la que arde,  mientras se quema la esperanza de la recuperación.
   Tres eran tres,  Las Gracias.  Pero no una,  ni dos,  ni tres,  sino varias veces se nos dice desde Europa que no a cuanto se hace aquí.  Empezando por presentar unos presupuestos tardíamente porque había que intentar colocar  a Arenas,  que ni por esas.  Ya se nos riñó por ello y también porque eran irreales, como se nos ha ido descalificando por cada paso emprendido.  Mientras,  se ha producido el peor saqueo social de la historia reciente,  para calmar a quienes nos miran sin acabar de creernos.
   Tres,  como las hijas de Elena,  como las Gracias,  como los tres cerditos.  Todo un equipo económico para el descrédito.

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