miércoles, 13 de junio de 2012

EL GENOMA DEL BONOBO


   Se nos informa hoy de que un grupo de científicos ha conseguido la secuenciación del genoma del Bonobo que,  no se alarme usted,  es un primate que conforma uno de los grandes grupos de simios  del que,  entre otras cosas,  conocemos tanto su naturaleza pacífica como su afán de promiscuidad.
   Desconozco el interés del logro aunque me temo que desde Alcalá comenzará en breve a oirse la voz poderosa del monseñor clamando contra la especie,  que sin duda,  buscará monos públicos nocturnos para satisfacer sus instintos.
   El hombre,  me cuentan,  decidió hace ya seis millones de años  separarse de chimpancés y Bonobos en lo que,  en principio,  podría ser definido como un acto de inteligencia,  aunque comportamientos posteriores dieron la razón a las otras especies.  Nuestro genoma es diferente,  parecido,  eso sí,  pero diferente.
   Somos pacíficos,  qué remedio nos queda y no quemamos nada,  todavía,  a pesar de que nos hacen pagar el despilfarro de otros.  Pagaremos entre todos las deudas del juego de las entidades bancarias que nos desahucian y no las quemaremos.
   Pagaremos las pensiones millonarias de muchos sinverguenzas que se irán de rositas,  de bucaneros y mangantes,  pacíficos como nosotros.
   Por lo menos nos quedará lo de ser promiscuos,  o intentarlo y eso no hay quien nos lo quite;  lo llevamos en los genes secuenciados y se nos irá toda la vida la mirada al culo de la vecina o el vecino,  que como mayor atractivo cuenta con ser ajeno,  que ya es mucho.
   Pero mientras nos enteramos de lo del Bonobo,  nos visita por el córner el príncipe Eduardo de Inglaterra,  tóma ya,  que viene a  Gibraltar con la intención,  creo,  de saludar a algún Bonobo inglés de los que andan encaramándose a la roca para sorpresa de turistas.  Sería la ocasión para estudiar las diferencias,  de haberlas,  entre los genomas de ambos conocidos. 
   Nuestro Rey,  que ya no caza elefantes,  va a subirse a una lancha de la benemérita para decirle al inglés,  si se lo encuentra,  las verdades del barquero.  Navegará la bahía de Algeciras desafiante y muleta en ristre para partírsela en la espalda al esmirriado  Eduardo.
   El mundo parece,  ¿parece?,  gobernado por primates de diversa condición que,  afortunadamente,  gobiernan a otros primates y no a seres más adelantados.  No olvidemos que antes de secuenciar el genoma del Bonobo,  la ciencia ya lo hizo con otra especie similar:  el hombre. 
   Un informe  caritativo,  en ambos casos,  establecía algunas,  aunque menores,  diferencias.  Cosas de la semántica seguramente,  como lo del rescate y la apertura de la línea de crédito.

  

No hay comentarios:

Publicar un comentario