lunes, 25 de junio de 2012

MANOLITOS

   En el mundo de los niños,  cruel por sincero,  descarnado por la ausencia de hipocresía,  cuando el gordito malencarado y pegón pide la pelota,  hay que tener muchas narices para negarse y cabe la posibilidad de acabar con todas rotas.
   La lejanía de la época,  forzada por la edad,  no me borra la imágen del grandullón de turno,  siempre había alguno,  que vestía de gol aquella ocasión en que el balón ni siquiera llegaba a la portería.  Era gol sí o sí,  lo era sí o hostias.
-Es que Manolito me puede -,  era la excusa de la mansedumbre.
   Siempre hubo Manolitos en los colegios,  generalmente los más torpes pero admirados,  temidos  por su chut  siempre más fuerte,  por su tamaño siempre más grande.  El tiempo acababa también siempre empequeñeciéndoles y poniéndoles en su lugar,  situándoles en estratos peor vistos que los ocupados por los demás.  Pero de niños no pensábamos en el futuro porque apenas paladeábamos el presente y esa posibilidad no consolaba.  La pelota la queríamos entónces y no ahora cuando no la vemos o apenas acertamos a devolverla a los niños de hoy cuando nos llega rebotada.
-¡ Cabrón ! -,  le oimos a alguno cuando al pretenderlo la enviamos aún más lejos.
  Este es un mundo de desagradecidos y estos niños de ahora lo son,  además de maleducados.  Si nuestros padres nos veían tratar así a un mayor nos ponían la cara caliente del guantazo.  Ahora no se disputa la pelota porque todos tienen una y después tendrán su scooter con independencia de que las calificaciones sean buenas o malas.  Eso es lo de menos;  el nene tendrá su amoto aunque no haya leído un libro en su vida y  su vocabulario sea ridículamente pobre.  Se le entiende cuando insulta y ya le vale.
   Ya no quedan Manolitos en  los centros porque lo son todos,  menos gorditos porque papá les paga el gimnasio y mamá cuida sus calorías.  Solo quedan macarras de porro y navaja temprana que acojonan al colegio.
- Es  que Pepote me raja -,  se defiende el profesor cuando se le acusa de no poner órden en la clase.
  

  
  

No hay comentarios:

Publicar un comentario