sábado, 2 de junio de 2012

ESPACIO PARA LA POESÍA - JUNIO 2012

MIGUEL HERNÁNDEZ

Solo para el recuerdo,  porque hoy es hartamente conocido,  señalar que nació en Orihuela (Alicante) el 30 de Octubre de 1910 y murió en la cárcel de Alicante el 28 de Marzo de 1942,  preso de la ignorancia,  del odio y de los peores instintos que el hombre puede albergar.
 En Febrero del pasado año 2011,  la Sala de lo Militar del Tribunal Supremo Español,  denegó la posibilidad de un recurso extraordinario de revisión de la condena que le mantuvo en la cárcel,  solicitado por la familia,  al considerar que la misma fué impuesta por motivos ideológicos o políticos y que por ello quedó anulada con la Ley de Memoria Histórica,  que declaró este tipo de condenas como radicalmente injustas e ilegítimas.
 Durante años,  no solo en la injusta y larguísima postguerra,  su obra se ignoró  o minimizó absurdamente.  Algunos autores la han musicado y entre ellos,  J.M. Serrat,  interpreta con extraordinaria sensibilidad su Elegía.

ELEGÍA

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes,
sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero mirar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas
y tu sangre se irán a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.

10 Enero 1936

Elegía,  con la música y la voz de Joan M. Serrat: http://youtu.be/RL_3R-QVLks








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