viernes, 24 de agosto de 2012

ANIVERSARIO


   Estos días hacemos  " cumple " del blog,  que nacía por estas fechas justo hace un año.  Comenzaba éste con un reproche al mundo editorial,  siempre paralelo al de la cultura aunque demasiadas  veces alejado de ella.
   Después vino la visita del Papa,  en un raro montaje que no desmereció el entusiasmo de sus seguidores.  Coincidía con la hambruna,  otra más,  mientras aquí los fastos organizativos se revelaban costosísimos. 
   Aquella película,  Las sandalias del Pescador,  con un soberbio Anthony Quinn,  me puso los pies en el suelo y creí ver a un pescador distinto en el actual.   Alguien pasó aquellas líneas a otras latitudes,  creando debate en el seno de la disconformidad de la Iglesia Española.
   Llegó incluso alguna amenaza,  tan sutil como cobarde,  en un comentario al que no dí entrada,  porque el respeto como norma ya presidía las intenciones de este humilde medio.  Solo me asustan quienes tienen miedo y quienes se asustan de él.  O sea.
   También Zapatero,  pobre Zapatero,  tuvo su espacio los primeros días;   ya entónces lo ví viejo y cansado,  tanto como nos tenía a todos su incapacidad.  Es posiblemente un ejemplo vivo del famoso principio de Peter,  cuando se encuentra allanado el camino hacia la incompetencia debido a la falta de alternativas serias.
   Vino también la boda de la Duquesa de Alba,  farandulera ella,  el más vivo ejemplo de la tenacidad por la supervivencia.  ¿Quien puede criticar las ganas de vivir?.
    Eran tiempos de,  hace tan poco,   desesperanza para la izquierda de este país y paso al frente de la derecha,  como alternativa a una situación que pintaba gris.
    Lejos estábamos de pensar que pasaríamos del gris al negro.  Suplir la incompetencia por la aún mayor incompetencia no parecía factible,  pero quedaba espacio.
    Atrás quedaron las promesas y los principios para dar paso al fraude.  Porque fraude es hacer lo contrario de lo comprometido.  Nada,  ni la mentira,  puede justificarlo.
    Estamos donde estamos y como estamos;  mucho peor que entónces,  gobernados desde una Europa a su vez dirigida por Alemania,  siempre he desconfiado de este país,  ha pasado poco tiempo para olvidar muchas cosas,   con un individuo en silla de ruedas al frente desde la distancia y el mismísimo Peter,  el de la línea de crédito y una nariz larguísima,  haciendo aquí como si mandara. 
     Un año ya,  un largo año con demasiados días. 
  
   

No hay comentarios:

Publicar un comentario