sábado, 11 de agosto de 2012

MIL PERDONES


   Por tenerle a usted,  amable y sufrido lector habitual de este blog,  unos días sin atender;  desde el pasado lunes no ha surgido la ocasión de escribir algo que mejore el silencio,  por acumulación de tareas, compromisos y vagancia,  todo hay que decirlo.
   Casi cinco días de puente,  como cuando éramos ricos por ignorar ser pobres.  En este período los franceses,  que tradicionalmente nos quieren mucho,   (repasemos algo anterior) http://decortaduraalacaleta.blogspot.com.es/2012/02/que-los-franceses-no-nos-quieren-mucho.html
han conseguido ganarnos en algo,  eso sí,  a base de golpes bajos administrados arteramente por gente con nombres conocidos por aquí por su habitual paso anual al Magreb.  Respetabilísimos ellos,  más que algunos de quienes les dan cobijo de mala gana con tal de destacar deportivamente.
   El mismo cobijo que durante años se le proporcionó a la basura asesina que bajaba a España a cometer atentados. 
   Como si no tuviéramos bastante con lo que tenemos.  Sin ir más lejos,  por aquí cerquita sufrimos a Sánchez Gordillo,  que huele a sudor hasta en  fotografías,  prendiendo la mecha del desorden para después resguardarse en las instituciones,  naturalmente cobrando de ellas.
   Que el estallido social está cerca es tan cierto como que me extraña su tardanza;  otra cosa bien distinta es querer arrogarse su liderazgo al calor y al cobijo del Estado.
   Como este  iluminado pudo verse a algún  " valiente " empujar a una sollozante cajera de supermercado que se le ponía por delante.  Toda una hazaña.
   Mientras,  también por el norte pero menos,  salen algunos a pedir la liberación de otro valiente,  en avanzado estado terminal,  encarcelado por mantener secuestrado al funcionario de prisiones Ortega Lara durante casi año y medio en un infecto zulo.  No le soltó,  como para él piden ahora sus amigos,  fueron las fuerzas del orden con su intervención quienes lo lograron.
   También durante estos dias llega la primera nave espacial a Marte,  antes de que aterrice un avión en el famoso aeropuerto de Castellón.  No debe ser igual de fácil,  aunque parece estar más lejos.
   Por último,  nuestro Rey muestra una vez más su sensibilidad contentando a una parte de la sociedad amante de la llamada fiesta nacional,  al asistir a una corrida de toros en El Puerto de Santa María.  Para la otra parte,  para quienes ven en este espectáculo un cruento sacrificio animal,  tiene la misma que con los elefantes de Bostwana.
   Vaya semana;  lo dicho:  mil perdones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario