miércoles, 24 de octubre de 2012

SISTE QUI TRANSIS


   En el antiguo cementerio de Cádiz,  hoy en desuso,  presto a ser zona verde a medio plazo y víctima de la especulación inmobiliaria después,  sobre el dintel de la puerta que antaño conducía a la improvisada y minúscula capilla,  hay una placa de mármol viejo con la inscripción  VATICINARE DE OSSIBUS ISTIS.
   Siempre me llamó la atención esa oportuna llamada a la conciencia que he leído una y otra vez, cada vez que paso por el lugar.  Reconozco que en más de una ocasión me ha sumido en breves espacios de meditación,  interrumpidos por el tráfico;   " profetiza sobre estos huesos ",  palabras que parecen querer llevarnos a la realidad de nuestro destino,  más allá de las vanidades que nos mueven a diario.
   Algún día desaparecerá todo aquello y la placa pasará al estercolero o tapará el brocal del pozo del chalet de algún ignorante edil. 
   El latín nos proporciona algo más que dolores de cabeza a quienes lo padecimos y al menos nos ha legado frases con cierto ingenio.  Así,  cuando leemos aquello de  "semen retentum venenum est  ",  recordamos viejas oportunidades perdidas hace vaya usted a saber cuanto,  solo usted sabe donde.  Qué tiempos.
   Pero después nos topamos con el " amor omnia vincit " que ha ido desapareciendo de su espacio habitual para convertirse en lema de bufetes matrimonialistas que viven de demostrar lo contrario.  Allí,  en despachos llenos de libros escasamente leídos y ante la inminencia del cara a cara con su ex-amor,   que antes lo vencía todo,  le repetirán  "  aequan memento rebus in arduis servare mentem "
 algo así como recuerda conservar la mente serena en los momentos difíciles o te la van a colar para el resto de tu vida.  Los abogados son muy cultos.
   Si hasta doña Angela,  la de Alemania,  nos dice aquello de  " beati hispani,  quibus vivere bibere est ",  acusándonos de llevar un vida disoluta muy por encima de nuestras posibilidades y señalando nuestra presunta aficción al Valdepeñas,  mientras nuestro jefe,  el que manda ahora porque lo pusimos,  mea culpa est,  a mandar,  hace bueno aquello de  "  de nihilo nihilum ",  que alguien nos legó en latín asegurando que de donde no hay puede salir poco.   O sea.
   Si acaso,  le sale eso de  " oculum pro oculo, dentem pro dente ";   tranquilícese que no le está mandando a tomar por ningún sitio sino que,  a la vista de las recientes elecciones gallegas,  dedica a un tal Rubalcaba sus mejores recuerdos,  mientras le grita al teléfono  " Vae victis " .
   Pero anímese,  que también dejaron los latinos algo alegre cuando afirmaban lo de  " labor laetitia nostra ",  o,  en el trabajo está nuestra alegría.  Esta frase nació algún tiempo antes de la brillante reforma laboral puesta recientemente en marcha.
   Así que,  mire usted,  ante el panorama que tenemos y este galimatías latino lo que podemos entresacar es  " in vino veritas ".   Bebamos.

6 comentarios:

  1. !!Hola,Andrés!!

    Me ha encantado tu post.Me ha sacado una sonrisa.La frase de la alegría del trabajo es genial.Muchísimos besitos,Andrés.

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  2. ¡ A mandar !, otra frase de tiempos que rememorabas recientemente en el brillante " La pasión de Lady ". Gracias por tu comentario y... ¡ A mandar !.

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  4. Mi admirada amiga: la informática y yo seguimos constituyendo un duetto irreconciliable. Te pido disculpas por suprimir indebidamente tu comentario.
    No bajes nunca de las nubes en las que paseas pero recuerda: cierra los ojos y siente el abrazo de mucha gente. No estás sola.

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  5. !Hola,Andrés!

    No te preocupes,esta mejor así,era un comentario demasiado triste.
    Besitos.

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