domingo, 2 de diciembre de 2012

DE QUÉ RÍEN ESTOS IMBÉCILES

      A veces es conveniente hacer un alto en el camino,  detenerse a comprobar que se lleva la dirección deseada,  descansar y tomar nuevas fuerzas. 
      Cuando en Agosto del pasado año puse en marcha este blog,  pretendía interpretar la actualidad y creo haber sido honesto con ella y conmigo.  Sigamos,  pues.
       Ahora ya sabemos que sobraba una pareja en el portal;   el anciano papa nos revela,  va de revelaciones esto,  que ni la mula ni el buey estaban allí realmente,  aunque por mi admirada Cataluña sí que  hay otra pareja que ha puesto en riesgo demasiadas cosas en aras de su ambición política.   Junto al humilde portal de Urdangarín espera mientras,  paciente,  la de la guardia civil.
      Vemos también como aquél individuo que trató cobardemente  de derribar al general Gutierrez Mellado  por la espalda el infame 23F,  usa el estado de derecho que pretendió subvertir para querellarse contra Arturo Mas.  Patético.
      Y ya sabemos que el gobierno que antes de serlo prometió lo que siéndolo incumple,  ha decidido continuar en ello y se la juega ahora,  otra vez,  a los pensionistas.  Ese dechado de alegría que personifica la ministra Báñez,  nos informa de que una vez más nos mejoran empeorandonos y encima nos llaman tontos. 
      Nos están privatizando,  además de encareciendo,  la medicina pública a la par que abaratan el despido,  nos encarecen abusivamente la justicia constituyendo una para ricos y otra para pobres.   Estamos pagando las pérdidas de la banca con un saqueo social sin precedentes,  mientras se amnistía el dinero negro,  en buena parte procedente del tráfico de drogas.  Pero esa pareja virtual de altibajo que constituyen Báñez y Soraya aseguran estar mejorándonos.
      En Septiembre del año pasado,  se publicó un estudio encargado por la Fundación John L. Amherst y realizado en países tan serios como España,  Italia y Túnez,   por el que se pretendía investigar si  " para mejorar las relacciones sociales y mantenerse a flote económicamente en tiempos de crisis,  es preferible ser imbécil que no serlo ".      El resultado abruma:  es mejor lo primero.
      Es mejor ser imbécil  para evitar saltar al cuello de quienes te desahucian,  te saquean y te mienten asegurando mirar por tu futuro pisoteando tu presente.
      Pero España entera es hoy un plató de telecinco y tiene más audiencia la reaparición de Belén Estéban que un amago de asamblea.  Ya no se hacen pintadas ni se reparten panfletos;   más barato es ser gallina al cuidado de los zorros.  Este es un país que ríe;  Rajoy aún se pregunta:  de qué ríen estos imbéciles.
   
     

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