jueves, 24 de enero de 2013

AL CIELO CON ELLA

   Cuenta Antonio Burgos el orígen de la expresión y lo sitúa en la semana santa sevillana,  precisamente en el momento de la  " levantá ",  cuando la cuadrilla de costaleros hace el esfuerzo necesario para suspender el paso cofradiero. 
   De la Sevilla de los tranvías y sus correspondientes cables para tomar fluído electrico data la expresión,  cuando el capataz ordenaba la marcha señalando  " a los cables con ella ",  como sinónimo de altura.   Alguien exclamó enfervorecido:  " a los cables no,  al cielo ". 
   El cielo es destino favorito de toda una legión de creyentes que esperan hallar algo después de la muerte.   Allí nos espera San Pedro,  designado en su momento como piedra sobre la que se construyó una Iglesia que a muchos nos parece bien distinta de la que hoy tenemos.
   Y el buen Simón Pedro tiene estos días un  " embolao "  bien problemático de lidiar:  resulta que sor María,  la monjita imputada en el presunto robo de niños recién nacidos que estaba comenzando a ser tocada por la justicia,  se nos ha muerto.  Qué oportuna.
   Y allí está,  llamando a las puertas del cielo,  como quien no quiere la cosa,  quien creyó ser Dios y estar por encima del bien y del mal.  Esperando que le abran y le den una fiesta de bienvenida.
   Toda una congregación grita aquello de  ¡ al cielo con ella !,  mientras hay quienes lloran su muerte por no poder verla responder de sus actos,  quizás por temer que aquello de la otra justicia,  la divina,  tenga tan frágil fundamento como el del cielo y que le habran las puertas sin mirar el currículum,  como cualquier recomendada.
  Precisamente por caridad,  descanse en paz esta hermana de la caridad que,  presuntamente,  tan poco la practicó.  Nos quedarán dudas,  porque las actuaciones judiciales acabarán en el limbo con su desaparición y además nos quedará la duda de si le habrán abierto al final las puertas de un lugar en el que se presume que también está reservado el derecho de admisión.
  

  

4 comentarios:

  1. Si hay un dios y justicia no creo que San Pedro le deje a esta monjita pisar el cielo; pero bueno igual allí está hasta Caín. En cuanto "a los cables con ella" o "al cielo con ella", entiendo esta devoción y la respeto. Pero para esto a mí que no me llamen, y dejo todo el esfuerzo para los costaleros.

    Un abrazo Andrés.

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  2. Ya lo afirmaba El Gallo: " hay gente pa tó ".

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  3. Casi seguro que arde. Ya huelo a chamuscado. Vengo del blog de Rafa, te animo a seguir mi blog.

    Saludos

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