martes, 15 de enero de 2013

ALGO HUELE A PODRIDO...

   En Madrid,  sin ir más lejos y sin necesidad de trasladarnos a la eterna ficción shakesperiana,  aquí y ahora.  En pleno siglo ventiuno,  a la vista y olfato de todos.  El hedor es ya insufrible.
   La cobardía política del líder sin liderazgo rendido a exigencias externas,  da paso a caudillos feudales que hacen de su capa un sayo y de su bolsillo un mundo. 
   "  ... Yo sé muy bien,  cuando la sangre hierve, con cuanta prodigalidad presta el alma juramentos a la lengua;  pero son relámpagos que dan más luz que calor,  estos y aquellos se apagan pronto y no debes tomarlos por verdaderos. "
   Cuanta promesa electoral en la basura y cuantas esperanzas defraudadas por tanto cantamañanas de la política.   " Cuantas veces con el semblante de la devoción y la apariencia de acciones piadosas engañamos al diablo mismo ".  
   Una tras otra van cayendo las máscaras en un teatro que lleva demasiado tiempo representando la misma farsa.  El saqueo es general pero en  alguna parte huele demasiado,  porque hay prisa,  o impaciencia.   Lejos queda Dinamarca,  está más a mano Madrid.
  
  

4 comentarios:

  1. !Hola,Andres!

    Pues entonces,hemos de alegrarnos de q las mascaras vayan cayendo.Puede ser el final de la obra,y seguramente esperan una ovacion.Buen post.muchos besitos.

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  2. Lo preocupante, admirada amiga, es como quede el escenario tras las representaciones.

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