domingo, 24 de febrero de 2013

EL YETI

   El también conocido como abominable hombre de las nieves,  o Migou para los tibetanos,  se sitúa habitualmente por la cordillera del Himalaya. 
   Nadie le ha visto y solo algunas huellas de enorme tamaño parecen dar fé de su existencia.  Pero está entre nosotros.
   Le he podido ver camuflado de portavoz del gobierno popular de Madrid,  llamando golpistas a los manifestantes que muestran su desacuerdo con las medidas de su gobierno.  Tan animal como él.
   Le había visto antes decretar el cierre de las urgencias  médicas en multitud de localidades,  poniendo en riesgo la vida de sus habitantes.
   Dispone de gran movilidad,  por lo que se le ha podido detectar recientemente en Alemania,  esta vez vestido de ministro,  proponiendo que los alimentos compuestos por carne de caballo recientemente detectados e inmovilizados sean entregados a los pobres.  Otro animal.
   Nadie sabe porqué se califica de abominable al pobre Yeti mientras en tantos paises,  como aquí,  se utilizan coches oficiales para llevar corruptos y se mantienen en sus cargos a quienes han demostrado sobradamente merecer la abominación,  teniendo en cuenta que ello significa condenar o maldecir por considerarlo perjudicial para la sociedad. 
   Los científicos siguen buscándolo en helados parajes tibetanos sin caer en la cuenta de que El Yeti se pasea entre nosotros,  bien vestido con trajes o bolsos frecuentemente regalados.  Es su mejor camuflaje.

2 comentarios:

  1. El Yeti primo-hermano de Pie Grande
    famosos y tímidos a morir
    son pura dulzura
    qué pena que se les confunda con los tiburones del asfalto

    buena semana


    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sin duda tienen mejor corazón y sentimientos. A los verdaderos monstruos los tenemos más a mano. Desgraciadamente.

      Eliminar