lunes, 11 de febrero de 2013

MALENTENDIDOS

   Tener nombre de calle es sinónimo de haber sido importante y don Juan Prim,  político y militar asesinado en 1870,  debió serlo.  Mire usted por donde,  hasta ahora no se descubre que lo mataron a lazo,  por estrangulación y no con los disparos que le hicieron unos pistoleros,  como figuraba en la historia reciente.
   La investigación policial de entonces no parece haber mejorado mucho a la vista de los resultados actuales,  o quizás se deba a un malentendido.
   Como el hecho de que a partir de ahora solo se admitirán emigrantes que compren deuda soberana.  Ya imagino una caseta prefabricada en el puerto de Tarifa,  por la que podrán pasar quienes han de ser rescatados al jugarse la vida en flotadores de juguete para cruzar el estrecho,  si quieren ser admitidos como personas en España.   Si compran deuda son inversores con derecho a piso, paro y pensión y si no,  son emigrantes que dejan pasar desde el país vecino tras cobrar peaje,  con derecho a devolución y nuevo servicio.  Más malentendidos.
   Como la dimisión del Papa,  inesperada por infrecuente y en coincidencia con la italianización de  España,  que empieza a ser un mal referente por lo que allí temen como la españolización de una Italia que se creía curada de espantos.  No constan apuntes a su nombre en los papeles de Bárcenas ni le ha citado el tal Eufemiano,  por lo que que debe haber otros motivos,  supuestamente.
   Donde ya no hay malentendidos es en el caso del ex marido de la ministra de sanidad,  definitivamente cesado,  supuestamente,  en su actividad de empleado fiel,  como aquél jardinero de película.  Ya saben ustedes,  según Carlos Floriano,  que no se le podía cesar.  También sabrán que,  según Cospedal,  sí que se podía.    Ambos,  aunque les extrañe,  son del mismo partido, más o menos.
   La diferencia estará,  digo yo,  en que el primero habrá quitado de su casa todos los espejos para no ver la cara que se le habrá quedado.
   Pero no cabe mayor malentendido que el que vive cierta prensa:  si hay algo más repugnante que un político corrupto,   es un periodista que lo tape,  que aún debiendo apretarse la nariz mire a otro lado e incluso lo justifique.  Aquí no hay malentendido que valga ni cabecera que resista;  se vende menos prensa porque se cree menos en ella.
  

6 comentarios:

  1. Curioso lo de Prim. El otro día leía algo al respecto, y así es. Siempre se había dicho que murió a causa de las graves heridas del atentado de Madrid a manos de unos anarquistas, y ahora resulta que lo estrangularon. Lo que falta saber es quien le puso el lazo. En cuanto al Papa ya mismo tenemos otro, que seguirá con más de lo mismo. Así que como la canción de Julio Iglesias "El clero seguirá igual". En lo referente a la política y a los que mencionas y por supuesto a varios periodistas, yo los ponía a picar piedra y a abrir zanjas, pero como antes, a pico y pala.

    Saludos Andrés.

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  2. Cuidado, Rafa. Lo de picar piedras se pondría muy caro, quedaría mal hecho y los picos y palas se venderían como artículos de lujo. No demos ideas a este personal.

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  3. Hola: Prim al fin y al cabo se quedó pajarito, su mala cara lo delata. Benito ( el 16) se retira a mejor vida, visto lo visto dice que se va para morir en paz, esperemos que venga un monarca más "in" pero eso sería como pedir milagros y no creer en ellos. Y el periodismo vende en internet, el papel no vale si tengo en casa una máquina que me lo da gratis,rápido...pa qué tengo que arreglarme e ir al kiosco que además del periódico me compro pipas o los chuches de Mariano con tantísimo recorte.. .Y para terminar, las verdades...pues las verdades del Banquero ¿no?. Saludos a Cái y otro pa ti.

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  4. Tú lo has dicho y bien claro. Nos hacían falta las verdades del "banquero": http://youtu.be/wzCJJMMJJBk

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  5. Hola Andrés, un nuevo seguidor, bonita biblioteca de libros, un saludo.

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  6. Eres bienvenido, Paco. Estás en tu casa.

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