miércoles, 6 de marzo de 2013

UNA SUSTITUCIÓN

   Sé que os resultará increible pero ha sucedido y tengo que contarlo.  Próxima ya mi edad de jubilación real recibí una citación del servicio de empleo de mi ciudad para comparecer en sus oficinas.
   Para mi sorpresa,  me obligan a aceptar un puesto de trabajo vacante.  Es una sustitución que por razones que no vienen a cuento me es imposible rechazar y he  aceptado,  aún a regañadientes.
   Solo han sido dos días,  pero bien intensos:  me explicaron que el titular,  un tal Simón,  tenía como función el control de entrada de un extraño recinto que no he llegado a conocer,  ya que solo accedí al portal de entrada.
   Confieso que solté una carcajada cuando me dijeron que hasta allí llegarían almas en busca del descanso eterno y tendría que ser yo,  precisamente,  quien juzgara la idoneidad de los candidatos.
   No me dieron más instrucciones y me dejaron solo,  apenas unos minutos antes de la apertura de la primera jornada.  Tendría que improvisar.
   La primera persona,  perdón,  alma,  llegó enseguida,  desaliñada y sin afeitar;  el interrogatorio duró poco porque traía una bufanda del Barça que delataba su trayectoria.  En apenas diez segundos le mandé continuar la verja,  por fuera,  hasta el recinto exterior.
-Leerá usted Purgatorio, -  le dije.
   Cuando aún comprobaba ufano como se alejaba el culé,  otra alma se presentaba en el portal,  gorda y oliendo a puro habano.  Me contempló de arriba a abajo,  exigente,  como con prisa.
   El típico empresario,  pensé,  harto de aplicar la reforma laboral y firmar finiquitos. 
-Habrá leído usted la carta a los Corintios del rico,  el camello y el ojo de la aguja, -  le solté sin apenas prestarle atención.
-Eso no es una carta sino una parábola,  - me contestó impertinente.
   Pues precisamente por eso le mandé justo abajo del valle,  con los Corintios, el camello,  la aguja y la madre que lo parió.
- Donde pone infierno se paran usted y su parábola,  don sabelotodo,  -  le grité malhumorado.
   Estuve a punto de poner el cartel de cerrado por descanso del personal,  pero no lo encontré y la cosa quedó en el intento.   Maldecía la sustitución,  aunque no lo estaba pasando tan mal como sospeché en un principio,  cuando llegó otra alma.
   Todo un obispo de vayaustedasaberdonde,  orondo,  perdonavidas,  mezquino.  Trae un currículum además de carta de presentación de alguien.  Un recomendado,  vaya.
-Pues lo tiene usted jodido,  - de digo,  antes de leer los documentos,  por incordiar.
   Salvo algún episodio no aclarado en tiempos del seminario,  con un compañero de Guadalajara que se marchó repentinamente y ahora tiene una agencia de chaperos vips,  solo consta el habitual amor por los niños.
-En el fondo somos padres de todos,  -  me dice.
-Qué más quisiera usted,  amigo, -  le contesté con desprecio.
   Lo he mandado al infierno y me he quedado con la documentación y carta de recomendación adjunta,   que ya tendré ocasión de venderla a alguien que sepa apreciarla.
   Así ha transcurrido buena parte de la sustitución;  la verdad es que no le he dado la entrada en el sitio ese a nadie.  A unos por no merecerla y a otros precisamente por merecerla,  los he mandado más abajo o a hacer puñetas,  según me pillara.
   Al final he lamentado que el tal don Simón,  que tiene nombre de vino churretoso,  se haya reincorporado,  dejándome como estaba. 
   He tenido peores sueños.


10 comentarios:

  1. jejeje pues eres un portero puñetero jejejeje
    menos mal que el gran jefe no te sorprendió

    abrazos y felices sueños
    :)

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    1. Pues me quedó la duda de si beneficiaba a quienes dejaba fuera. Menuda pesadilla. Besos, Elisa.

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  2. Pues dentro de eso creo que aún puede dar gracias, ya que imagínate si a estas alturas de tu vida te sale un curro y te contratan de gogó, o como portero de una discoteca para repartir hostias.

    Saludos.

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    1. Hombre Rafa, las hostias le van más a los señores obispos. Lo de gogó me haría más ilusión, por variar.
      Nunca se sabe. Si me dan otra sustitución en el mismo sitio pienso cobrar sobres por permitir la entrada. Cordiales saludos

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  3. Menudo curro mas chachi. Yo ficharía por el, ja ja ja. Un abrazo y muchas gracias por tus palabras en mi blog.

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  4. Hola, ¿qué cenas para tener tamaña pesadilla?. El caso es que como portero duraste poco, ya te digo, ese descaro no creo que se permitan en el cielo. La mejor noticia es que como tal no existe y si existe yo no quiero ir, imagina.......qué aburrimiento, todo , absolutamente todo correcto. El caso es que tu ciudad sí es un cielo en vida y esa sí es una verdad como un templo. Saludos, feliz fin de semana.

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    1. Mira que si existe... De todas formas, si me vuelven a dar otra sustitución allí, te dejaré pasar para que después me digas como es. Muy buen fín de semana.

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  5. Jajaja Simón se había ido a Benidorm a pasar unos días.

    Muy bueno Andrés.

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    1. A Benidorm o a Torremolinos, dos destinos habituales para el INSERSO en temporada baja. El pobre Don Simón también tiene derechos aunque solo sea por la utilización de su nombre para un vino peleón. Coordiales saludos, amigo Jaal.

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