lunes, 1 de julio de 2013

A GALERAS

   No hay peor costumbre que comenzar las vacaciones mirando en el calendario los días que faltan para terminarlas.  Pero todo acaba y llega la temida jornada del regreso:  " amarrado al duro banco de una galera turquesca... " ,  que decía Góngora,  como preludio quizás de cuanto vivimos.
   No es por fastidiar,  mire usted,  que ya sé que me adelanto;  los que alcanzamos las vacaciones definitivas,  cosa a extinguir,  llamamos así a unos pocos días en los que dejamos de hacer algo para hacer otro algo.  La jornada de un desocupado es tan rígida que no queda margen para horas extraordinarias y por eso he dado un descanso a mis sufridos lectores.  O sea.
   Estos días he aprovechado para ir al odontólogo,  cosa que tenía afortunadamente olvidada.   Si Argentina es un país de psiquiatras,  España lo es de dentistas;  no sabía que hubiera tantos.
   Y vuelta a la sala de espera con revistas de hace meses,  salvo alguna de actualidad que trae los mismos temas que aquellas,  con las mismas gentes con aún menos vergüenza.
   Alimentamos,  usted y yo que leemos esa basura,  a un sinfín de caraduras  " que viven de ná...",  como cantó Carlos Cano  " yo no creo que el sombrero les toque en la tómbola,  a esos gachós trajeados que viven de ná:  que lo roban,  lo roban,  con cuatro palabritas finas lo roban... ".
   En la revista de hoy leemos que alguien del Partido Popular hablará de la ética en la política y uno va y se queda acarajotao con la noticia.  O es la anestesia.
   En las demás aparecen los de siempre haciendo las gilipolleces de siempre y podemos ver en un caluroso Junio a Pinina de Tal,  que ahora sale con Juanelo de Cual,  ambos de profesión desconocida,  luciendo un abrigo de piel seguramente prestado.     Alguien que dice ser profesional del periodismo hace una sentida crónica de la boda de otros dos prendas,  que por cierto hace meses ya se separaron,  enumerando la nutrida cohorte de gorrones de postín habitual de estos saraos.
   Desde mi última visita al dentista,  la del empaste fallido,  esto ha cambiado poco;  hemos envejecido todos menos los que aparecen en las revistas,  quizás porque la poca vergüenza es antioxidante o porque no son atrasadas sino las mismas.
   Decíamos ayer...


6 comentarios:

  1. partiendo de la foto (genial la expresión del tipo en primer plano)
    pues las vagaciones son eso, vagaciones para unos y esclavaciones para otros

    abrazos y buena semana Andrés

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    1. Así es, Elisa. Yo ya pasé mi período de esclavación, con nota, por cierto.
      El individuo del primer plano en la foto va de incógnito, los que le rodean seguramente son escoltas.

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  2. Me alegro de tu vuelta; aunque ahora el mes que viene lo que tienes que hacer es cogerte al menos otros quince días más. Así es, la cosa sigue lo mismo: el de la foto sigue haciendo el oso, y eso es lo que tenía que hacer, irse a remar a las galeras. En cuanto a lo que comentas de los dentistas, totalmente cierto, como en el tema la Seguridad Social al respecto bucal no cubre una mierda, tienes que ir de pago, y a pesar de la crisis, estos se ve que no la padecen, ya que hay que ver las clínicas dentales que hay. En mí ciudad hay calle que tienen hasta tres, y todos los dentistas están casi pegados.

    Un abrazo Andrés.

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    1. Voy a hacerte caso, Rafa. En unos días me iré a hacer el camino de Santiago y el de las nécoras y centollas después. Ya te contaré. Un abrazo

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  3. Al estar en paro estoy siempre de vacaciones, ja ja ja, eso si que es una mala pata. Un abrazo Andrés.

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    1. Como dice Elisa Lichazul, estás en período de "vagaciones", forzosas, eso sí. Alguien con tu ingenio no tardará en encontrar su puesto. Un abrazo.

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