martes, 23 de julio de 2013

EL PREGONERO

   Hubo una época en la que el nacimiento de un inglés era una mala noticia para el mundo civilizado,  pero los tiempos cambian y ahora eso se ha generalizado,  porque los años nos igualan a todos para peor.
   El pregonero hace horas extraordinarias,  que solo cobra según el país del anuncio y nos cuenta lo del hijo de Catalina con la desafortunada coincidencia en la decisión de Rajoy de comparecer para contar su versión,  dice,  del sainete interno del PP.
Pues qué oportuno,  -  aseguran que exclamó Mr. Appleton,  así llamado.
   Antes,  la rama patética del partido entonará incansable su himno:  " ahora que estamos reunidos,    vamos a contar mentiras,  tralará,  vamos a contar mentiras,  tralará,  vamos a contar mentiras..."
   "Por el mar corre la liebre,  -  añadirá el presidente,  - por el mar corre la liebre,  por el monte la sardina,  tralará,  por el monte la sardina,  tralará,  por el monte la sardinaaaa... "
    Mientras,  un impresentable propone el no va más del saqueo con un contrato basura adobado con indemnización de diez días,  al mismo tiempo que propugna acortar la duración de la prestación por desempleo.  ¿ Su familia,  bien?.
   Y el pregonero se queda mudo ante tanto cretino;  él solo quería hablarnos de lo del hijo de Catalina y para eso se vistió de pirata.
   -Tres kilos ochocientos, -  se atreve a jalear.
   -Más de cincuenta en Suiza,  -  se oyen voces desde aquí,  que al final por kilos de lo que sea no hay quien nos gane.
   El buen hombre agita incansable su campanilla,  pero nadie le hace caso.  El morbo ha vencido al parto.   Qué tiempos vivimos.
 
  

2 comentarios:

  1. la llegada de un bebé es siempre signo de esperanza y vida
    la cuna en donde crezca siempre pesa para nuestro pesar
    pero hay que tomarlo natural
    no todo son reyes ni princesas más que para sus padres
    el resto apenas sabe si figuramos en la estadística nacional y mucho de la internacional jajaja


    ánimos
    :D

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    1. Estimada Elisa, es que aquí también tenemos reyes y princesas, sin olvidar infantas y consortes. Estamos al completo camino de la modernidad de hace siglos. Cordiales saludos

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