martes, 12 de noviembre de 2013

RIBEIRO TINTO

        Carretera de Castilla,  junto al colegio de Las Mercedarias,  Ferrol,  antes del Caudillo,  dirección Narón,  se encuentran las Nuevas Bodegas Fajardo.
         El mejor ribeiro tinto del mundo y parte del extranjero.
         Sobre el mostrador siempre varias tortillas de patatas troceadas para que el visitante se sirva cuando pide un vino.  Detrás de él,  gente amable,  al otro lado gente entendida en vinos,  blancos y tintos.
          Tras mi primera visita,  casual como la vida y ocasional como ella,  hallé un supermercado cercano en el que compré una garrafa de agua mineral de cinco litros.  Muy cerca de su entrada me puse a verter el contenido en una alcantarilla y la cajera,  que debió acabar su turno en ese momento,  se paró a contemplar la escena con sorpresa.
-Se me ha pasado la sed,  -  le dije.
      Me llevé cinco litros de ribeiro que duraron poco en casa;  fue una primera ocasión continuada posteriormente por muchas otras.
      Me ven entrar y buscan con la mirada mi garrafón,  ahora de ocho litros,  que reponen mientras saboreo ese vino genial en su taza de reglamento.
      Qué lejos de aquél estirado gilipollas que un buen día dijo negarse a ponerme sifón con un crianza de medio pelo en un restaurante de pelo y medio al que nunca más he vuelto.
    

     

4 comentarios:

  1. La próxima que vaya ud. por El Ferrol si quiere le acompaño para llevar la garrafa.Estoy jubilado y no me importa ayudar al que lo necesita. A cambio probar el Ribeiro y la tapa de tortilla.

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    1. Ya quedaremos. Pero entraré primero no sea que el barril esté en mínimos. Como en la mili, que ambos hemos hecho, la experiencia es un grado. Aunque sea un grado alcohólico. Un abrazo.

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  2. Tú si que lo entiendes pájaro.

    Un abrazo.

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    1. Los años, Rafa. Los años y la falta de remilgos ante un buen vaso.

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