domingo, 8 de diciembre de 2013

UNA DE INDIOS

     Pues qué quieren que les diga,  para mí los indios eran los que luchaban a diario con los conboys.  Con los años me enteré de que éstos eran realmente  " cowboys " pero yo era un niño de francés.
      Me conocía todas las tribus,  desde Apaches a Chiricahuas o Mescaleros,  pasando por Comanches y Arapahoes,  Navajos o Kiowas.   Y mis entrañables Sioux.  Era algo así como la actual España de las autonomías,  pero a su favor el objetivo común de atacar al desaprensivo vaquero.
      Ya se me notará que era más de los indios que de los conboys y en las guerrillas que organizaba en aquél Fort Apache que me trajeron los reyes magos siempre ganaban los primeros.  Lo del séptimo de caballería  en Little Big Horn era en mi niñez tan festejable como el puente de la constitución de hoy.   Y Custer un cretino.
      Los años me fueron mostrando como desde entonces el ejército de los EE.UU. no ha ganado ninguna guerra.
      Pero quería hablarles de otros indios,  éstos de  India,  un país poseedor del arma atómica,  en el que algo más del veintisiete por ciento de la población vive con menos de cuarenta centavos de dólar al día;  un país con elevada tasa de mortalidad infantil en su primer año de vida. 
      Uno de ellos ha venido a Barcelona a celebrar la boda de un familiar,  dejando en el evento un gasto superior a los sesenta millones de euros.  Los detalles ofenden a quienes pasan necesidad aquí y allá y a cualquier persona con un mínimo de sensibilidad.
       Quizás por eso he preferido perderme de lugar y de indios en el inicio de éstas líneas y fabular con una realidad infamante.
     

6 comentarios:

  1. ¡Clama al cielo la dichosa boda! y los catalanes están tan ufanos de los dividendos que van a sacar, la pela es la pela. A mí me da vergüenza ajena ver esa ostentación no sólo por los pobres que hay aquí y en Bcn también, sino por los que hay en el país de origen de los novios. Cuando ayer la TV empezó a hablar de eso la apagué directamente. chulear a otro sitio.

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    1. Poderoso caballero es don dinero, Tracy. Aquí tuvimos el antecedente de otra boda de relumbrón y desatino de la hija de Ansar. Pero lo del Indio clamaría, de haberlo, al cielo.

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  2. Yo quiero que se case otra vez la hija de Ansar, pero con un apache loco.

    Un abrazo Andrés.

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    1. Cuidado, Rafa; eso suena a que te ofreces para el sacrificio. Tendrás que pedir la vez...

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  3. En nuestra época John Wayne era Jon Vaine. Pero que raro los indios eran los malos. La verdad la supimos después. Sobre el asunto de la boda es un tema que se califica por si solo. Nosotros solo acojemos, consentimos, ponemos la cama. Lo que haga falta.

    Saludos Andrés.

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    1. Qué tiempos aquellos en los que no sabíamos inglés ni falta que nos hacía. Después de todo, si la evolución es hablarlo como lo hace la alcaldesa de los madriles, mejor lo dejamos.

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