miércoles, 29 de enero de 2014

DECÍAMOS AYER...

     Con estas palabras reiniciaba su magisterio Fray Luis de León,  al incorporarse a su puesto,  tras ser perseguido y encarcelado por la inquisición.   Muchos años después,  fue Miguel de Unamuno,  tras su exilio forzoso a  Fuerteventura por decisión del dictador Primo de Rivera,  quien las hacía suyas en el retorno a la cátedra.
      Yo solo quería encontrar un prefacio llamativo a mi ausencia de unos días a este humilde blog.  Desde la lejanía intelectual hasta los mencionados y mi cercanía,  por admiración,  a su obra.  Con su permiso.
       Y lo hago con dos figuras contemporáneas que despertaron en sus inicios grandes expectativas y de las que aún se espera algo más que una sonrisa.
       Obama es el primer presidente de color en la historia de los Estados Unidos,  la nación más poderosa del mundo.  Toda una promesa que se diluye en la nada.
        La más fiel representación de un Bluf que explota como pompa de jabón ante la realidad de un país que pregona la igualdad y se alimenta de diferencias.
     El Papa Francisco pareció surgir como una corriente fresca y nueva tras la puerta abierta por descuido en la institución más cerrada.
     Muchas frases y escasas obras,  algo parece cambiar pero solo parece.  Tiene un rebaño adocenado en la práctica fácil y dirigido por pastores levantiscos dados en exceso a la comprensión y la ocultación de sus propios pecados.
     Dos líderes mundiales de los que se espera mucho y a los que el tiempo aprieta.  Ya no bastan las sonrisas ni las palabras.  Hechos son amores y no buenas razones.   Decimos hoy.
     
    
     
     

6 comentarios:

  1. Pese al asco que, en general, me producen los políticos de cualquier color o de cualquier país, reconozco que todavía espero algo de estos dos tipos. Debe ser muy difícil lidiar con los poderes económicos de esos dos paises, que los que mueven los hilos les dejen estar un rato más, que puedan seguir viviendo.

    Un abrazo Andrés.

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    1. Ciertamente sería injusto ignorar las dificultades que deben afrontar ambos líderes. Pero uno se presentó al cargo prometiendo cambios y vendiendo esperanza y el otro aceptó el desempeño del suyo. No puede quedar todo en frases más o menos brillantes. Un abrazo, Jaal.

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  2. los líderes que tenemos son los que nos merecemos

    esto de poner la expectativa en el otro siempre nos ha llevado a donde estamos ahora
    con la cabeza a dos manos

    lo mejor es empezar en uno desde uno hacia el otro
    qué ten dispuesto estoy yo para solidarizar con mi vecino?
    que tan buen vecinos somos con el barrio o la cuadra que sigue?

    abrazos

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    1. Es así: tenemos lo que merecemos en algún caso. Pero debemos exigir más a quienes se prestan a liderar nuestro mundo. Todos podemos hacer algo, es cierto, pero son ellos quienes tienen el poder de cambiar la situación. Besos, Elisa.

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  3. Obama es como el resto de presidentes que han tenido los yanquis, pero más moreno. Y él Papa Paco, se ha dado cuenta de que tiene que capear un poco el temporal, para que la paraeta no se le venga abajo.

    Un abrazo Andrés.

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    1. Espero que ambos estemos equivocados, Rafa. Falta nos hace.

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