martes, 11 de marzo de 2014

11 M

     La memoria me trae la imagen de un memo compareciendo en televisión para convencernos a todos de que los asesinos de ETA,  los suyos,  los que les convenían porque había elecciones,   eran responsables de la masacre de Madrid.
     Durante demasiado tiempo un selectivo grupo de eunucos morales ha estado insistiendo en una conspiración que solo existía en sus retorcidas mentes.   Parecía que la estupidez había cesado ante el avance de la evidencia pero todavía hoy se han vertido cobardes sospechas desde un púlpito,  con el más miserable de los oportunismos.   Ha sido repugnante la intervención del arzobispo de una iglesia que no me representa y babea en nombre de un Dios que está muy lejos de ser el mío si es el suyo.  
    

4 comentarios:

  1. Lo de la iglesia es muyyyyyyy fuerrrrrte, per que muy fuerte y eso que el Francisco los ha llamado a todos los españoles para leerles la cartilla, el que nos ocupa habría ido en ese momento al baño.

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    1. Podría haberse quedado allí, Tracy. Es su sitio.

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  2. Del cura mejor ni mentarlo. En cuanto al 11-M hasta hace cuatro días, leía yo por ahí por espacios fascistas que detrás de los atentados estaba la mano negra de Rubalcaba. Yo creo que para decir esto, hay que ser y perdón por la expresión muy hijos de puta.

    Un abrazo Andrés.

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    1. Y sin perdón, Rafa. Respecto al cura, qué vamos a descubrir ahora. Es un mal pastor que ni supo ni quiso serlo.

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