martes, 11 de marzo de 2014

ANTONIO

          No me he atrevido a llamarte,  Antonio;  no sabría como explicarte que vivimos en un país injusto porque pusimos a gente injusta a cuidar el presente de nuestras familias y el futuro de nuestros hijos.
           Te han despedido sin más explicaciones,  con veinte días de indemnización por año trabajado,  gracias a una reforma laboral impuesta por ellos.    Tenemos unos empresarios lamentables,  con su último representante en la cárcel.  Llevan tiempo solicitando el despido libre y lo están consiguiendo,  pero al mismo tiempo blindan los contratos de sus ejecutivos con indemnizaciones millonarias.
            No abunda la vergüenza,  ya ves.
           

4 comentarios:

  1. Creo que ayer mismo comentaba yo en un blog, que los que aún tenemos la suerte de trabajar, nos tienen atemorizados, ya que por la mínima te echan a la calle, y siempre tienen para hacerlo la baraja en las manos.

    Un abrazo Andrés.

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    1. Pero están teniendo que pagar millones a directivos que llevaron al país a la bancarrota. Nunca ganaron tanto los mismos de siempre, Rafa.

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  2. En muchos casos estamos en manos de gente amoral donde prevalece el dinero o el poder por encima de cualquier otra consideración. Imagina que esa falta de escrúpulos se traslada a mi vecino o yo con él. No sería posible la convivencia. Seríamos lobos. En algún caso ya sucede.

    Abrazo Andrés.

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    1. Somos corderos en manos de lobos, Jaal. Que tantas personas estén quedando sin trabajo mientras haya malnacidos enriqueciéndose con el saqueo habla poco y mal de nuestra sociedad.

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