martes, 8 de abril de 2014

PEQUEÑAS COSAS

     A veces son las pequeñas cosas las que llaman nuestra atención.  Cosas pequeñas,  gente pequeña,  temas pequeños,  solo la curiosidad nos hace hurgar en lo aparentemente escaso.
     Leo que el Ministerio de Defensa español subvenciona cubatas.
     En el cuartel general del estado mayor de la defensa,  que dicho así casi acojona,  el ministerio concede la barra a una empresa subvencionando bebidas que deben tener un papel fundamental en las importantes decisiones que allí se toman.
     Así,  el gin-tonic sale a 2,88 euros si es nacional y a 2,94 si la ginebra es importada.   Cosas de la guerra.
     Y el whisky,  vodka o ron de caña al mismo precio,  a no ser que sea de importación,  en cuyo caso el precio subiría hasta los 3,06 euros.  Anda y que toma.
     El pacharán valdrá 1,38 y 1,68 el orujo.  Pero lo más importante,  mire usted lo que le digo,  es que el popular carajillo,  imprescindible en toda táctica de guerra,  no llegará a los noventa céntimos.
     En el caso de que las importantes discusiones lleguen hasta la hora de la comida,  el menú no podrá exceder de los 6,25 euros.
     No es coña,  créame;  en el país de los seis millones de parados,  de los desahucios diarios y el hambre infantil que pone la cara colorá a algunos,  estas cosas suceden.  Y no pasa nada.

6 comentarios:

  1. No se les cae la cara de vergüenza a ellos por hacerlo y a nosotros por quedarnos impasibles.

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  2. Como para que nos tengan que defender de invasores del más allá y vayan de orujo hasta el culo. Porque los invasores de aquí ya los tenemos. A ver si puede ser que les metan en el carajillo matarratas y se vayan al carajo. Y ojo como algún general se ponga ciego de cubatas, y mande sacar los tanques a la calle.

    Un abrazo Andrés.

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    1. Bueno, Rafa, en Valencia se recuerdan cosas así. Igual aquellos iban sobrios.

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  3. Este pais es una vergüenza, se mire por donde se mire siempre hay corrupción y privilegios

    un abrazo

    fus.

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    1. No aprendemos, Fus. Del país de los economatos para privilegiados pasamos a la subvención de menús para gente que no lo necesita.

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